A la parte totalmente psicótica de ti.
Prólogo de Layla
Por alguna extraña razón no logro encontrarme a mi misma más allá de unos pocos minutos al año, no tengo una vida de vicios y constante diversión, ni la quiero.
—
¿Señorita Avrner? Soy James Windsor.
—
Por si no lo
sabes… los besos robados se inventaron para acallar a mujeres hermosas…
Y me marcho con
un portazo, dejándolo doblado del dolor sobre el sillón. Soy retorcida, lo sé.
- Realmente quiero echarte un polvo
- - Bien- digo, finalmente
- - ¿Bien?- pregunta entornando mucho los ojos, y empieza
a caminar alrededor de la oficina, moviendo sus manos por el pelo.
- - ¿Qué pasa?- pregunto
- - ¿Qué pasa? dice con una sonrisa sarcástica- Te digo
que quiero echarte un polvo y tu única respuesta es bien. Dios, voy a ir al
infierno por romperte el corazón
- - Oh, tranquilo, no vas hacerlo.
- - Créeme, he roto muchos corazones como el tuyo antes….
- - No me gustan los hombres arrogantes- y pretendiendo parecer insultada cuando digo-
no vas a romperme el corazón, no soy como los otras
- - No… no lo eres- dice finalmente, se acerca y toma mi
barbilla entre sus manos, con sus ojos sobre los míos- Entonces, limitémonos a
intentar que tu no rompas el mío…
- No me gustan los
hombres posesivos
-Oh, sí, claro que te
gustan… aunque por el bien de mi estabilidad mental, limitemos lo de hombres a
mí.
- Quiero que me
pertenezcas
- No soy una posesión
- LO SÉ, permíteme
reformular mi petición, quiero que desees pertenecerme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario